Nuestro futuro.

Se considera maltrato infantil cualquier acto por acción u omisión que prive a los menores de su libertad o sus derechos correspondientes y/o que dificulten su óptimo desarrollo.

Se considera maltrato por acción; el maltrato físico, los abusos sexuales, el maltrato emocional entendiendo éste como insultos, rechazo, amenazas, humillaciones y burlas que deterioren el desarrollo emocional, social e intelectual. A pesar de su desconocimiento, existe una forma de maltrato infantil por acción, conocido como “Síndrome de Münchhausen por poderes”, es un trastorno que sufren los padres o cuidadores del menor, por el cual, de manera deliberada, causan lesiones, enfermedad o trastornos al menor, sometiéndoles de este modo a exámenes médicos, falseo de análisis e incluso intervenciones quirúrgicas.

Se considera maltrato por omisión; el abandono físico, es decir, la no atención de las necesidades físicas básicas del menor (higiene, alimentación, atención medica, educación, etc.), las negligencias y el abandono emocional que incluye el no afecto, la falta de estimulación y apoyo.

Al hablar de maltrato a menores, de manera generalizada,  se suele pensar que el ambiente familiar es el responsable del mismo, sin embargo el Defensor del Pueblo ha alertado sobre deficiencias en el trato recibido por menores en algunos centros. En el Informe de 2011 de Mecanismos de Prevención de la Tortura (MPT) se indica que tras revisar por sorpresa algunos centros españoles se observan deficiencias tanto en funcionamiento como en el trato que sufren los internos de los mismos. Denuncian que en los primeros días de ingreso, los menores son aislados en condiciones “inhóspitas y con una finalidad intimidatoria”, recordemos  la ONU prohíbe el aislamiento desde 1990. Los menores no suelen estar informados de sus derechos durante el internamiento así como tampoco conocen las sanciones que les han sido impuestas.  Es necesario recordar que la finalidad de estos centros es educativa, no punitiva.

En 2012 fueron detenidos el director y dos educadoras de un centro en Ourense por someter a castigos desproporcionados y trato vejatorio a los menores que tenían a su cargo en el centro que estaba bajo la supervisión de la Xunta de Galicia.

Son varios los menores que estando internos en estos centros han puesto fin a sus vida por considerar que no podían soportar durante más tiempo los tratos humillantes y vejatorios que recibían. Hamid, un interno en el centro “el Picón” en Paracuellos del Jarama, puso fin a su vida, tras sufrir episodios como los que venimos narrando. Este centro pertenece a la Asociación O`Belen, la cual ha sido denunciada en varias ocasiones por acontecerse sucesos similares.

La violencia nunca debe ser la respuesta, y en menor medida si son menores los receptores de la misma, o si se emplea como medio para erradicar conductas agresivas o disfuncionales. 

Redactado por: Sandra Sanz Martinez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: